
La tarta salada de queso y cebolla es una receta versátil, perfecta para una comida ligera, una cena informal o incluso como entrante en reuniones familiares. La dulzura natural de la cebolla caramelizada combina a la perfección con una mezcla de quesos fundidos, todo ello sobre una base crujiente que aporta un delicioso contraste de texturas.
Puede servirse caliente, templada o fría, acompañada de una ensalada fresca o verduras asadas.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocción: 45 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
- Raciones: 6 personas
- Dificultad: Fácil
Ingredientes
Para la base
- 1 lámina de masa quebrada
- 1 cucharadita de aceite de oliva
Para el relleno
- 3 cebollas grandes cortadas en juliana
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 30 g de mantequilla
- 200 g de queso semicurado rallado
- 100 g de queso mozzarella rallado
- 200 ml de nata para cocinar
- 3 huevos grandes
- 1 cucharadita de tomillo seco
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- Una pizca de nuez moscada
Cómo preparar la tarta salada
1. Cocinar la cebolla
Calienta el aceite y la mantequilla en una sartén.
Añade la cebolla y cocina a fuego medio-bajo durante unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que esté tierna y ligeramente caramelizada.
Reserva hasta que se temple.
2. Preparar la base
Precalienta el horno a 180 °C.
Coloca la masa quebrada en un molde para tartas y pincha el fondo con un tenedor.
Hornea durante 10 minutos para evitar que la base quede húmeda.
3. Preparar el relleno
En un bol bate los huevos con la nata.
Añade los quesos rallados, el tomillo, la nuez moscada, sal y pimienta.
Incorpora la cebolla ya cocinada y mezcla suavemente.
4. Hornear
Vierte el relleno sobre la base precocida.
Hornea entre 30 y 35 minutos, hasta que el centro esté cuajado y la superficie ligeramente dorada.
5. Servir
Deja reposar unos 10 minutos antes de cortar.
Sirve caliente o templada acompañada de una ensalada verde.
Consejos para un resultado perfecto
- Cocina la cebolla lentamente para potenciar su dulzor natural.
- Mezcla diferentes tipos de queso para obtener un sabor más intenso.
- No añadas demasiada sal, ya que algunos quesos aportan bastante sabor.
- Deja reposar la tarta antes de servir para facilitar el corte.
Variaciones
Con bacon
Añade dados de bacon previamente dorados.
Con espinacas
Incorpora espinacas salteadas para una versión más completa.
Con queso de cabra
Sustituye parte del queso rallado por queso de cabra para un sabor más intenso.
Con hierbas frescas
Añade romero, cebollino o perejil picado justo antes de servir.
Conservación
En el frigorífico
Se conserva hasta 3 días en un recipiente hermético.
Congelación
Puede congelarse en porciones durante 2 meses.
Recalentar
Calienta en horno a 170 °C durante unos minutos para recuperar la textura crujiente de la base.
Información nutricional aproximada
| Nutriente | Por ración |
|---|---|
| Calorías | 430 kcal |
| Proteínas | 16 g |
| Grasas | 30 g |
| Carbohidratos | 24 g |
| Fibra | 2 g |
Valores aproximados.
Preguntas frecuentes
¿Qué queso es el más recomendable?
Puedes utilizar una combinación de queso semicurado, mozzarella, Emmental o Gruyère para conseguir una textura cremosa y un sabor equilibrado.
¿Se puede preparar con antelación?
Sí. La tarta puede prepararse el día anterior y calentarse unos minutos antes de servir.
¿Puedo hacerla sin nata?
Sí. Puedes sustituir la nata por yogur griego natural o leche evaporada para obtener un relleno más ligero.
Conclusión
La tarta salada de queso y cebolla es una receta sencilla, cremosa y muy versátil. La combinación de la cebolla caramelizada con los quesos fundidos y una base crujiente da como resultado un plato lleno de sabor, perfecto tanto para comidas informales como para ocasiones especiales.