
Las costillas guisadas con garbanzos son uno de esos platos que llenan la cocina de aroma y reúnen a toda la familia alrededor de la mesa. La cocción lenta consigue una carne extremadamente tierna que se desprende del hueso, mientras que los garbanzos absorben todos los sabores del sofrito y del caldo, creando un guiso intenso y muy completo.
Es una receta perfecta para los días frescos y una excelente opción para preparar con antelación, ya que su sabor mejora tras unas horas de reposo.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocción: 1 hora y 40 minutos
- Tiempo total: 2 horas
- Raciones: 4 personas
- Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 800 g de costillas de cerdo troceadas
- 500 g de garbanzos cocidos
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento verde italiano
- 2 dientes de ajo
- 2 tomates maduros rallados
- 150 ml de vino tinto
- 700 ml de caldo de carne
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 hoja de laurel
- 1 ramita de romero fresco
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- Perejil fresco picado
Cómo preparar las costillas guisadas con garbanzos
1. Sellar las costillas
Sazona las costillas con sal y pimienta.
Calienta el aceite en una cazuela amplia y dóralas por todos sus lados hasta que adquieran un bonito color dorado.
Retíralas y resérvalas.
2. Preparar el sofrito
En la misma cazuela sofríe la cebolla, el pimiento y los ajos finamente picados durante unos 10 minutos.
Añade el tomate rallado y cocina lentamente hasta que pierda gran parte de su agua.
Incorpora el pimentón y remueve rápidamente para evitar que se queme.
3. Añadir el vino
Vierte el vino tinto y cocina unos minutos hasta que el alcohol se evapore y el líquido reduzca.
4. Cocinar el guiso
Devuelve las costillas a la cazuela.
Añade el caldo, el laurel y el romero.
Cuando empiece a hervir, baja el fuego y cocina tapado durante aproximadamente 75 minutos, removiendo de vez en cuando.
5. Incorporar los garbanzos
Añade los garbanzos escurridos.
Continúa la cocción durante 15-20 minutos para que absorban el sabor del guiso.
Si el caldo queda demasiado líquido, cocina unos minutos más sin tapa.
6. Servir
Retira el laurel y el romero.
Espolvorea perejil fresco picado y sirve bien caliente acompañado de pan rústico.
Consejos para un guiso perfecto
- Utiliza costillas con algo de grasa para conseguir una carne más jugosa.
- Cocina a fuego lento para que la carne quede muy tierna.
- Si preparas el guiso el día anterior, el sabor será todavía más intenso.
- Los garbanzos cocidos de buena calidad funcionan perfectamente, aunque también puedes utilizar garbanzos secos previamente cocidos.
Variaciones
Con zanahoria
Añade una o dos zanahorias en rodajas durante el sofrito para aportar un toque dulce.
Picante
Incorpora una pizca de cayena o pimentón picante.
Con patatas
Añade patatas chascadas durante los últimos 30 minutos de cocción para convertir el plato en una comida aún más completa.
Con setas
Los champiñones o las setas de temporada combinan muy bien con este guiso.
Conservación
En el frigorífico
Se conserva perfectamente durante 3 o 4 días en un recipiente hermético.
Congelación
Puede congelarse hasta 3 meses.
Descongélalo lentamente en el frigorífico y caliéntalo a fuego suave antes de servir.
Información nutricional aproximada
| Nutriente | Por ración |
|---|---|
| Calorías | 610 kcal |
| Proteínas | 38 g |
| Grasas | 31 g |
| Carbohidratos | 39 g |
| Fibra | 10 g |
Valores aproximados.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar garbanzos secos?
Sí. Déjalos en remojo durante toda la noche y cuécelos previamente hasta que estén tiernos.
¿Qué vino tinto es recomendable?
Un vino joven y afrutado es suficiente. No es necesario utilizar un vino de alta gama, pero sí uno de buena calidad.
¿Cómo conseguir una salsa más espesa?
Puedes dejar reducir el caldo durante los últimos minutos de cocción o triturar una pequeña cantidad de garbanzos e incorporarla al guiso.
Conclusión
Las costillas guisadas con garbanzos son un plato tradicional lleno de sabor, perfecto para disfrutar de una comida casera y reconfortante. La combinación de carne tierna, legumbres y un sofrito cocinado lentamente da como resultado una receta equilibrada, nutritiva y perfecta para cualquier época del año.